Siervo de Dios

BIOGRAFÍA

MONSEÑOR ALFONSO MARÍA DE LA CRUZ SARDINAS

SIERVO DE DIOS

Fray Alfonso María de la Cruz Sardinas y Zavala, Fundador de la Congregación de Religiosas Franciscanas de la Inmaculada Concepción y Obispo de la Diócesis de Huánuco, vio la luz del mundo el día 30 de mayo de 1842, en el jirón 28 de julio Nº 700 en Huánuco, ciudad conocida con el nombre de “Ciudad de los Caballeros de León”.

Sus  padres  fueron  Don  Manuel  Sardinas de  nacionalidad  española  y  Doña  Manuela Zavala, huanuqueña, unió así por igual nuestro futuro Obispo Sardinas, en su persona, la sangre española y la huanuqueña, hermanando en sus venas la riqueza espiritual proveniente de ambos pueblos, fusionados en la misma fe que nos unen para llamar a Dios Padre Nuestro.

1º de Junio de 1842, a los dos días de nacido fue bautizado y ungido con óleo y mirra en la Iglesia “El Sagrario La Merced” de la ciudad de Huánuco, por el Padre Patricio Trujillo, siendo su Padrino el Presbítero Doctor Antonio Tellechea y los testigos Don Juan Abarca y Don Silvestre Estela. Recibió en la Pila Bautismal el nombre de Fernando, cambiado más tarde por el de Alfonso al ingresar de religioso al Convento de Ocopa.

Perdió a sus padres a tierna edad, quedó bajo la tutela de Don Isidro Soler quien le inculcó una sólida piedad y una tierna devoción a la Santísima Virgen. A pesar de los cuidados de sus parientes, hubo de experimentar los efectos inevitables de la orfandad., entonces pudo sentir y comprender de lleno, que para el corazón todo es nada, si no se posee a Dios.

Ya adolescente de 15 años, su figura era esbelta, alto de 1.71 m., raza blanca, cara un tanto larga y bien proporcionada, frente amplia, ojos grandes y azules, cabellos rubios, de finos modales, de fácil y elocuente palabra y como todo joven lleno de ilusiones e ideales y atento a la Voluntad de Dios, como persona cristiana.

Decide vestir el sayal franciscano, atraído por la misión que dieron los Padres franciscanos del Convento de Ocopa, en la ciudad de Huánuco.

El joven Fernando, en el Convento de Ocopa, fue corista estudiante y realizó sus estudios eclesiásticos tomando el nombre de Alfonso María de la Cruz. Nunca desmintió su primera resolución; a pesar de que los misioneros de Ocopa nada omitieron para probar su constancia.

El 1º sábado 1º de septiembre de 1866 recibió la Tonsura y las Órdenes

Menores o Ministerios de: Ostiario, Lector, Exorcista y Acólito.

El Subdiaconado lo recibió el domingo 2 de Septiembre de 1866 y el Diaconado el Domingo 9 del mismo año y el Sagrado Orden del Presbiterado el 03 de Marzo de1867 en la ciudad de Lima, conferido por el Excelentísimo Monseñor Manuel Teodoro del Valle, primer Obispo de Huánuco.

Desde su ordenación sacerdotal, Fray Alfonso María se dedicó con gran celo apostólico a los ejercicios propios del sacerdocio en el Convento de Ocopa y pueblos de la Región central del Perú.

Ofreció su vida a Dios. Hombre de oración, eucarística e hijo fiel de María Inmaculada. Confesor admirable y orador elocuente; paciente, de gran fortaleza.

Además, fue Obispo pobre, justo y amigo de todos. Gobernó con gran rectitud, firmeza y constancia. Siempre se mostró sensible al arte, la poesía y la música.

PILARES ESPIRITUALES

MONSEÑOR ALFONSO MARÍA DE LA CRUZ SARDINAS  Recorrió el camino de santidad con humildad y plena confianza en la gracia divina, viviendo radicalmente el evangelio de Cristo a ejemplo de San Francisco de Asís, bajo la protección de la Inmaculada Concepción de María.

CARTAS PASTORALES

LEMA EPISCOPAL

VIRTUDES

ESTATUTOS

RESUMEN DE LOS ESTATUTOS DE MONS.  ALFONSO MARÍA DE LA CRUZ SARDINAS OFM.

(Fundador de la Congregación de Religiosas Franciscanas de la Inmaculada Concepción)

  1. NECESIDAD DE ESCRIBIR LOS PRESENTES ESTATUTOS.
  • Asegurar la observancia de la vida regular.
  • Confirmar la aprobación de los estatutos.
  • Asegurar la vida fraterna y espiritual.
  • Cuidar y observar el espíritu y carisma fundacional.
  • Regularizar las normas en todas las casas presentes y las del futuro: visión de futuro.
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