Carisma
El carisma de las Religiosas Franciscanas de la Inmaculada Concepción es vivir la radicalidad del Santo Evangelio en el seguimiento de Cristo, bajo la protección de María Inmaculada, a la manera de San Francisco de Asís y la inspiración de nuestros fundadores los Siervos de Dios, Alfonso María de la Cruz Sardinas y Clara del Corazón de María. (Const. 2).
Espiritualidad
La espiritualidad congregacional nos exige la fidelidad a nuestro carisma, confiado por Dios a nuestros fundadores, nos obliga a vivir una vida radicalmente evangélica en espíritu de fraternidad, pobreza, contemplación, minoridad, sencillez, alegría, servicio, aceptación gozosa de la cruz y amor a la naturaleza, siendo promotoras de paz; respondiendo así a las necesidades de la Iglesia y a los signos de los tiempos en el mundo de hoy. (Const. 3)

